lunes, 13 de septiembre de 2010

BIZCOCHO DE CEBOLLA Y QUESO



Llevo unos días muy cansada, con mucho trabajo y preparando el curso de galletas que doy dentro de poco, pero tenía ganas de publicar esto.
Lo hice hace poco como experimento, mezclando ideas de otras recetas porque me apetecía hacer un tipo tarta salada pero que ni fuera tipo pastel cuajado ni una tartaleta. Hay puddins que se acercan un poco a esta idea pero siguen siendo bastante húmedos.
Al final aparición este tipo bizcocho que aunque da imagen de compacto es bastante jugoso.
Se puede servir en rebanadas tipo pan de molde con una salsa ligera de quesos frescos con hierbas o con una de tomate natural cortado en dados pequeños y sin triturar.
Puede tomarse en caliente (tibio) o frío.


INGREDIENTES:
  • 270 gr de harina leudante


  • 30 gr de gofio de trigo (si no lo encontráis sustituirlo por harina integral o normal)


  • 1 cucharadita de levadura en polvo


  • 5 huevos


  • 1 yogurt de cabra


  • 50 gr de queso parmegiano rallado


  • 100 ml de aceite de oliva


  • 1 cebolla


  • 5 o 6 tomates cherry


  • sal y mostaza en polvo


Hacer un sofrito con la cebolla picada y los tomates pelados en aceite y salsa de soja. Ecurrir el aceite sobrante y reservar.

Batir bien los huevos con el aceite el yogurt y la sal.

Incorporar a la harina el queso ralldo, la levadura y la mostaza. Mezclar con lo anterior.

Ha de quedar todo muy bien incorporado antes de añadir el sofrito. Volver a amasar suavemente hasta que quede homogéneo.


Poner en un molde y llevar al horno precalentado a 180 grados unos 40´ o 45 minutos.



sábado, 4 de septiembre de 2010

TARTA DE CHOCOLATE Y GALLETA PARA DECIR "ERES LO QUE MAS QUIERO"


Una de las formas de demostrar que quieres a alguien es regalar u ofrecerle algo. Lejos de historias materialistas a mi me resulta placentero esta manera de dar cariño y sobretodo cuando lo hago por medio de un dulce o un postre.
El dedicarle el tiempo a pensar en algo especial que le pueda gustar y sorprender, prepararlo con calma y con todos los detalles, y tenerlo listo para ese momento de celebración o de sorpresa inesperada es algo que me encanta.
Se que me estoy poniendo tierna pero endulzar a los que quieres es algo que nunca está de más.
Llegados a este punto de empalago, os podréis imaginar que no soy de las que compra tartas y menos para cumpleaños..... y nunca para la personita que más me importa. De modo que un año más estuve dándole a la cabeza e imaginación ........¡ y es que es una crítica muy estricta!.
Tenía que lograr combinar las tres cosas que más la gustan: tartas de textura cremosa (pero no mousse), el siempre presente chocolate negro, y las galletas.
En fin, este es el resultado.
INGREDIENTES:
  • 200 gr harina
  • 100 gr mantequilla
  • 1 huevo mediano
  • 60 gr harina de almendra
  • 60 gr azúcar glass
  • 2 cucharaditas de cacao en polvo

Ingredientes para la crema:

  • 200 gr de chocolate negro al 70%
  • 500 gr de queso mascarpone
  • 140 gr de queso batido
  • 140 gr de azúcar
  • 2 cucharaditas de maizena
  • 3 huevos medianos

Lo primero es preparar la base de galleta.

Tenéis que sacar la mantequilla de la nevera justo cuando se va a utilizar. La cortáis en dados y se mezcla con los dedos con la harina normal y la de almendra, el cacao y el azúcar que ya tienen que estar juntas en un recipiente.

Se trabaja como para una masa quebrada, deshaciendo la mantequilla con la punta de los dedos e integrándola con el resto de los ingredientes hasta que se logre una textura arenosa. Será entonces cuando se incorpora el huevo batido. Formar una bola intentando no calentar ni amasar demasido la masa. Guardarla cubierta en la nevera una media hora.

Preparar el molde de unos 22 cm y de unos 5 cm de alto con aceite o mantequilla, sacar la base de la nevera y cubrir su base y unos 1,5 cm de la altura.

Pincharla e introducirla en el horno a 200 grados unos cinco minutos.

Mientras se prepara la crema.

Fundir al baño maría el chocolate, retirarlo del fuego y dejar que temple.

Batir los dos quesos con el azúcar y la maicena. Cuando la crema esté suave ir añadiendo los huevos y por último el chocolate sin dejar de batir.

Rellenar la base y meterla de nuevo al horno que habremos bajado a 180 grados.

Esta tarta tarda como unos 50 minutos en hacerse. Crece mucho aunque luego cae un poquito.

Su textura es tipo crema por lo que si la pincháis para ver como va, la aguja saldrá limpia pero húmeda, es lo normal.

Gana mucho si la hacéis el día de antes y la guardáis en nevera (tapada) y se saca un ratito antes de servir.

domingo, 29 de agosto de 2010

LAVASH




El Lavash aparece en el archifamoso libro "El aprendiz de panadero" de Peter Reinhart. Ultimamente estoy estudiando diferentes panes planos y ácimos, su historia y simbología (demasiado material por cierto, al fin y al cabo nuestra historia de la alimentación y la cocina empieza con ellos y sus múltiples variantes) pero mucho estudio y poca practica.


Al final ya me he decidido a encontrar el hueco para hacer alguno y he tirado de un clásico.


En el libro se comenta que es un pan fino de origen armenio pero enraizado con Irán y el Oriente Próximo y que a diferencia de otros panes de este tipo este busca quedar muy crujiente y fino.


Básicamente se busca lograr una masa muy muy fina y cocerla en el horno a una temperatura media para que se pueda alargar y conseguir secarlo y que cruja.


Yo he marcado unos cortes antes de meter en el horno para que luego, recién sacado y en caliente, me fuera mas fácil separar las tiras, pero también se puede hacer de una sola pieza sin marcar y romperlo en trozos desiguales cuando ya este frió.


Os paso la lista de ingredientes y como lo he hecho pero os advierto que hay diferencias con la receta original porque que conste que he intentado seguirla pero la masa se quedaba muy seca. Además he aprovechado para abusar un poco mas del aceite de oliva y he hecho un levado mas largo de lo que se pedía.




INGREDIENTES

  • 190 gr de harina integral de fuerza


  • 6 gr de sal


  • 1/2 cucharadita de levadura seca de panadero


  • 1 cucharada de miel


  • 30 gr aceite de oliva


  • 180 ml agua (poner esto de principio pero puede ser un poco mas)


  • queso parmegiano rallado, semillas


Poner en un recipiente la harina, la levadura, la sal, la miel, la mitad del aceite y el agua.

Mezclar y comenzar con el amasado.

Hemos de conseguir una masa muy suave y elástica. Hacia el final de amasado incorporar el resto del aceite y seguir amasando un poco mas.

Porque sea un pan plano no supone que la masa no tenga que ser elástica, es importante un buen amasado.

Poner el un recipiente y cubrir.

Dejar levar (en mi caso 2 horas larguitas).

Poner en la mesa, aplanar y bolear y pasarle el rodillo hasta conseguir un cuadrado lo mas fino posible (y que nos quepa en la bandeja!).

Dejarle unos minutos mientras preparamos la bandeja con papel de hornear.

Ponerlo en la bandeja y volver a aplanarlo todo lo posible. Pintarlo con agua y espolvorear el queso y las semillas. Hacer los cortes por los que luego dividiremos las porciones.

Meter al horno precalentado a 180 grados durante 20 minutos.

Sacarlo y terminar los cortes sin quitarlo de la bandeja. Pasados unos minutos lo podéis dejar en la rejilla.

viernes, 20 de agosto de 2010

DULCES Y PANES ARTESANOS EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

Pasear por Santiago de Compostela es algo que no perdono (le pese a quien le pese) cada vez que estoy en Galicia.

Entre sus múltiples callecitas y callejones,cada uno con mas encanto, me encontré hace ya tiempo con la Panadería A Troia. No tiene una puerta grande y llamativa ni un escaparate de estos gigantes a los que ahora estamos acostumbrados, pero tampoco lo necesita.

Es un lugar recogido en el que en sus vitrinas y ventanas se agolpan galletas de múltiples sabores, panes, y panes dulces y de molde.





Ya nada mas entrar da gusto encontrarse con su decoración tradicional y cuidada, parece mas que entras en una casa de golosos que en una tienda.

Hay cientos de galletas guardadas en fracos de cristal con formas que se alejan de cualquier aspecto industrial, ni siquiera muchas de ellas se han hecho con moldes. Recuerdan a un dulce casero de nuestras abuelas en las que primaba el sabor y la calidad respecto a la imagen (sin que con esto quiera decir que no tengan un aspecto de fabula). Y en realidad es esto lo que se busca.

Hablando con su dueña no se cansa de confesar lo difícil que es hacer y defender un producto artesano como el que ella elabora.


La verdad es que sus galletas (que es a lo que yo siempre me lanzo cada vez que voy) son duritas, no se desmigan como las industriales, sus sabores son auténticos, si dicen que son de café no dudéis de que tienen el sabor autentico a café, o a la naranja o al chocolate... y por supuesto no pecan de empalagosas.

Otra cosa que demuestra lo bueno de estas galletas es que con comerte un par estas saciado y no necesitas paquetes industriales que no alimentan ni cuidan nuestra salud.



Espero que disfrutéis algo con las fotos al menos.




















viernes, 13 de agosto de 2010

LAS GALLETAS Y SU HELADO

Fresquitas, golosas... divertidas!.




Son un clásico del verano y con razón. Apetecen como postre, a media tarde.... en fin apetecen porque están muuuuuy frías, no empalagan y las puedes probar de mil sabores.




Las opciones de base de galleta para hacerlo son muchas, desde los tipo barquillo, a las muy finas y quebradizas o por la que me he decantado hoy una base mas tipo galleta normal, no excesivamente crujiente (sin ser blanda) y que se deshace un poco en miga.




Cualquier opción es buena, a mi me gusta mucho esta porque aguanta mejor el helado y su humedad y no es incomoda a la hora de morder (aunque olvidaros de que sea como esas industriales que ya vienen montadas y que no se mueven ni queriendo... vamos que parecen estar pegadas).




Es fácil preparar este postre porque tenéis las galletas hechas y solo es rellenarlas en el momento de servir.




INGREDIENTES



  • 60 gr de mantequilla en pomada




  • 60 gr de chocolate negro fundido al baño maría




  • 100 gr de azúcar




  • 190 gr harina de fuerza (si os gusta mas la de reposteria usarla)





  • 30 gr de nueces de macadamia molidas hasta que sean harina




  • 1 huevo



  • las semillas de una vaina de vainilla




  • nueces de macadamia picadas grueso para adorno



  • helado de vainilla


Mezclar el chocolate y la mantequilla y añadir luego el azúcar. Diluir bien e incorporar entonces el huevo. Batir hasta que este muy cremoso.


Añadir las dos harinas con las semillas de vainilla e integrar todo bien hasta lograr una masa suave.


Formar un cuadrado y cubrirlo con film. Guardarlo en nevera hasta que este bastante durito. Es importante que cuando lo saquemos para estirarlo y cortar con el cortagalletas este duro porque necesitamos una masa fácil de manejar para lograr un grosor de no mas de 0.4 mm para que aunque nos crezca en el horno no sea demasiado gruesa.



Formadas las galletas poner en una bandeja de horno forrada con papel de hornear y adornarlas con las nueces picadas.


Meter en horno precalentado a 180 grados 8 minutos (ojo con los tiempos aproximados. Normalmente las galletas no tienen que salir duras del horno, debeis ir tocandolas de vez en cuando para aseguraros. En este caso siempre que las useis para helados es preferible que queden todavia un poco mas blanditas que de costumbre, asi que tener cuidado).


Dejar enfriar en rejilla.


Reservar hasta que montemos el sandwich.








lunes, 2 de agosto de 2010

PAN PRET A PORTER






¿Os imagináis esos días en que os levantáis cansados y tenéis que encima correr y no podéis casi ni prepararos un desayuno apetecible....? (la pregunta debería ser si hay algún día que no sea asi... en fin). Bueno pues para eso esta este pan que le viene que ni pintado su nombre.


Imaginaros... tierno pero con la corteza tostada y ya relleno de mermelada y crema de cacahuete!.


En fin no es que me haya acabado de inventar los panes enrollados, pero la verdad es que estos suelen ser panes dulces o enriquecidos (que por cierto son de lo mejor que se ha inventado después de las pizzas =)! ) y mirando por lo presumidos que nos ponemos en verano y que ya le vamos a dar el toque dulce con el relleno, pues me apetecía partir de un pan integral de masa madre.


A mi me ha gustado como ha quedado la textura y la mezcla de sabores. En realidad es casi como una tostada.... pero mas rica, creerme porque tiene sus partes crujientes pero también otras mucho mas tiernas y cremosas y a su vez es dulce pero sin perder esa acidez de una masa madre de centeno.


Bueno, no me enrollo mas, espero que proveis y os guste.




INGREDIENTES




  • 200 gr de masa madre de centeno


  • 300 gr de harina de fuerza integral


  • 200 gr de harina de fuerza blanca


  • 250 gr de agua


  • 9 gr de sal


  • 1 cucharada bien colmada de miel


  • 100 gr mantequilla de cacahuete


  • 100 gr mermelada de frambuesa


  • 50 gr de fresas desecadas en trocitos (poner en remojo unas horas antes y luego escurrir)

Mezclar en un recipiente pequeño la mantequilla de cacahuete con la mermelada hasta que este homogeneo y reservar para utilizar de relleno.



El pan lo trabajaremos como se hace normalmente para los panes de masa madre.



Batir la masa madre con el agua hasta que este bien diluida. Añadir entonces las dos harinas, mezclar y dejar cubierta una media hora para que repose.



Añadir entonces la miel y la sal y comenzar con el amasado hasta que este elástica. Bolear y dejarla en un cuenco enceitado y tapado por un film para que haga el primer levado (con los calores de estos días a las dos horas ya esta esplendida).



Sacarla para doblarla y bolear.



Estirarla con un rodillo hasta formar un rectángulo que tenga un centímetro o centímetro y medio. Extender la crema del relleno bien hasta cubrir toda la superficie y adornar con los trocitos de fresa. Enrollar y ponerla en la bandeja del horno bien cubierta para que haga su segundo levado ( 1 hora y media en mi caso).



Meter al horno a 250 grados entre 15- 20 minutos (cuidado con el !, no olvidéis que en realidad son paredes muy finas y la idea es que estén tiernas!!).



¡ Que os ayude a empezar bien el día !

domingo, 1 de agosto de 2010

PASTEL DE CALABACIN CON PARMEGIANO Y PIMIENTA

Estupenda idea para estos días de calor porque aunque se puede tomar calentito probarlo frío que ayudara a pasar este calor que nos agobia.
Podéis hacerlo el día anterior y guardarlo fresco en la nevera hasta que lo vayáis a tomar. Además aguanta muy bien el congelado.
Se puede acompañar de una ensalada como he hecho hoy pero también queda muy bien con una salsita ligera de queso con albahaca.
INGREDIENTES
  • 1 kg de calabacin
  • 1cebolla
  • 200 gr de nata de 35%
  • 50 gr de queso parmegiano rallado
  • 3 huevos
  • 8 cucharadas rasas de harina gofio (o harina normal tostada o sin tostar)
  • sal
  • pimienta blanca y rosa recién molidas

Hacer al vapor el calabacin y la cebolla troceados.

Cuando estén blandos dejar enfriar y escurrir antes de batirlos con el queso, la harina y los huevos hasta que quede una crema suave. Salpimentar al gusto.

Precalentar el horno a 180 grados.

Podéis utilizar moldes individuales (tipo muffins o flaneras pequeñitas) o uno grande.

Si lo ponéis en los pequeño estarán listos en 30 minutos y si es uno grande tardara una hora mas o menos. Al pincharlo saldrá limpio aunque siempre un poco húmeda.

Que os ayude con los calores!